TRATADO DE ESPECIERÍA
"La semilla es el Todo, las raíces, las hojas, las ramas, las flores, los frutos, su aroma y la nueva semilla.
Lo desconocido, es el impulso externo que ella recibirá, el caos que la hará explotar en toda su gracia, para que en la majestuosa sincronicidad del Universo, que organizará un sinfín de perfectos movimientos, ella pueda germinar, despertar".
El Tratado de especiería álmica, es el libro en el que pude plasmar mi diálogo permanente con el mundo vegetal y mineral.
Si bien el libro hoy se encuentra agotado, he diseñado un oráculo con cartas que nos ayudan a aprender y jugar con él... son MÁGICAS!!! Quien lleva el oráculo, recibe en el momento el Tratado de especiería en pdf., así que te cuento qué encontrarás en él.
Llénate de tí mismo al ofrecer tu semilla.
Elige la tierra y busca el manantial que ha de regarla. El sol, la luna, y las estrellas harán su trabajo de compartirse para que esa semilla, tu propio ser colocado en la más salina o seca de las tierras, pueda crecer en esperanzas de mañana. Millones de milagros habitan tu semilla: la sombra del árbol que será y ya es, el panal de abejas que se apoyará en sus ramas, el perfume eterno de los azahares que florecerán, las ramas fuertes que mecerán el columpio donde tus hijos rían en una tarde calurosa de verano. Cuando seas capaz de ver los milagros antes de que ocurran, serás el hacedor de amaneceres nuevos, serás el maestro sabio, amoroso y generoso que sólo aspira a escuchar al niño que lo habita mientras lo deja salir a jugar con el niño al que enseña.
Este libro habla de CREER, de aprender y aceptar lenguajes nuevos, los que nunca imaginaste aprender, los que nunca creíste que fueran una lengua que debía ser aprendida.
LOS CUATRO ELEMENTOS EN LA NATURALEZA
“Estar en nuestro elemento, es el combustible que necesitamos para sentirnos vivos”
AGUA
Elemento femenino y pasivo, vinculado a las emociones, intuiciones, sensibilidad y empatía. Cuando hay un exceso de agua en la persona, se mostrará cómo alguien que absorbe demasiado lo que ocurre a su alrededor, perjudicándose ya que no habrá límites y el sujeto no sabrá poner freno al mundo externo. El exceso también puede producir timidez, temor o desconfianza. Pueden ser personas influenciables, susceptibles e inestables con tendencia a ocultar sus sentimientos o incluso deprimirse. Cuando hay falta de agua, la persona carece de “suavidad” y de capacidad para relacionarse con los demás, generalmente no puede manifestar lo que siente. Poca empatía con los demás, pueden ser severos con las otras personas e incluso tener vínculos superficiales.
LA LUNA Y EL AGUA (Rige los signos zodiacales de Cáncer, Piscis y Escorpio; y los arquetipos Kawsay de Caballero, Estrella y Sirena)
LUNA LLENA. Esta luna está relacionada con los sentimientos, las relaciones personales y la intuición. Tiene que ver con los aspectos más profundos de nuestro ser, aquellos que no siempre salen a la luz, por eso al trabajar con el agua podemos trascender para entender quiénes somos realmente. Esta luna nos recuerda fluir con lo que va pasando, entendiendo que todo cambia; sin agua no podemos vivir al igual que sin emociones.
Desde el TRATADO DE ESPECIERÍA, se puede trabajar en forma consciente con: hongos, romero, zarzamora, laurel y menta.
AIRE
Elemento masculino y activo, vinculado a las ideas, al pensamiento, al aprendizaje y a las relaciones interpersonales. Cuando hay exceso de aire, la persona puede ser muy racional, tanto que no conecta con sus emociones, al punto que cualquier evento emocional puede desequilibrarlos. El exceso también 11 hará que necesiten estar rodeados de personas y no saber estar solos. A veces el exceso trae soberbia intelectual, lo que puede aislarlos de los demás. Cuando hay falta de aire, puede haber dificultad para establecer vínculos. También trae problemas de escolarización en el aprendizaje, de hecho los problemas de aprendizaje y del habla están relacionados a la falta de este elemento.
LA LUNA Y EL AIRE (Rige los signos zodiacales de: Acuario, Géminis y Libra; y los arquetipos Kawsay del Árbol, Maga y Talismán)
LUNA CRECIENTE. Se relaciona el aire con los procesos intelectuales, con el trabajo mental y la creación de ideas. Relacionado con lo abstracto, teniendo una energía etérea por su naturaleza de no poder ser encerrado. Se relaciona con el movimiento y nuestra forma de fluir en las situaciones que se presentan. Al contrario del fuego, cuando están en su luna, le darán importancia a las palabras, intentando entender todo y encontrar la lógica de las cosas. Dan aire a sus relaciones, pero sin alejarse demasiado. Son generadores.
Desde el TRATADO DE ESPECIERÍA se puede trabajar en forma consciente con: tila, clavo, bugambilia, zarzamora, hongos, manzanilla, pasionaria, diente de león, azahares y jazmines, azafrán, rosas, lavanda y árnica.
TIERRA
Elemento femenino y receptivo. Su característica principal es la solidez, la estructura, y la fuerza que materializa la existencia. La tierra es la llave de la existencia material, nos apoya en la conformación y manipulación de lo concreto y para crear una nueva realidad. Las personas con elementos tierra regente, serán sensatos, organizados, perseverantes y realistas. Cuando hay exceso de tierra, la persona puede volverse materialista, colocando todo lo que puede tocar por encima de las emociones y sentimientos, es decir, no cree en nada que no pueda ver, y su seguridad pasa exclusivamente por tener cosas o poseerlas. La falta de tierra puede hacer que la persona no pueda materializar cosas en su vida, no se permite que le vaya bien económicamente o laboralmente, tendiendo a “trampas” para reafirmar su “poca suerte” con el dinero.
LA LUNA Y LA TIERRA (Rige los signos zodiacales de Virgo, Capricornio y Tauro; y los arquetipos Kawsay de la Cueva, la Bruja y la Serpiente)
LUNA MENGUANTE. La tierra representa el arraigo, nuestro cuerpo. Nos conecta con la abundancia y la estabilidad, recordándonos que somos parte de un sistema más grande que necesitamos equilibrar. Son desarrolladores. Cuando están en su luna necesitan demostraciones palpables, reales, que se puedan demostrar. Nos les importan las palabras y todo se basa en los hechos. Ansían el contacto físico. Si los límites no están establecidos se sienten amenazados; valoran la lealtad y todo lo que escape a su control, los hará sentir mal.
Desde el TRATADO DE ESPECIERÍA podemos trabajar conscientemente con: hongos, jengibre, hinojo, canela y sándalo.
FUEGO
Este elemento tiene que ver con la energía y la vitalidad, la autoestima y la autoafirmación. Es un elemento purificador; él nos enseña a transformar a través de la acción y el movimiento. Su fuerza es expansiva, no se detiene; activarla implica liberar miedos y resentimientos. Si hay exceso de fuego, hay irritabilidad, cólera, impulsividad, impaciencia, poco autocontrol. Si hay falta de fuego, baja autoestima, poco entusiasmo, facilidad para enfermarse y poco apetito sexual.
LA LUNA Y EL FUEGO. (Rige los signos zodiacales de Aries, Leo y Sagitario; y los arquetipos Kawsay de Princesa, Cóndor y Maestro).
LUNA NUEVA. Al fuego se lo asocia con la acción, con “tomar cartas en el asunto”, con tomar decisiones. Es transformación, creatividad, despejar caminos, teniendo cuidado de no consumirnos en él. Cuando están en su luna, solo desean actuar, se sienten bien siendo libres y expresándose a través de sus actos. No les gustan los límites y menos que se los impongan.
Desde el TRATADO DE ESPECIERÍA, podemos trabajar conscientemente con: sauco, cacao, café, jacaranda, lentejas, avena, semillas de hinojo, lino, mostaza, toronja, pimientas, chile, amaranto, vainilla, mandarina, limón, albahaca, girasol, maíz, manzana, hongos, naranja, coco, sésamo o ajonjolí, trigo y pirul.




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